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Editorial del Programa ECOS del día 16 de Agosto de 2025

 

Traspasando todos los límites planetarios

 

 

 

Muy buenas. Una vez más voy a compartir reflexiones del amigo Guillermo Castro Herrera, de Panamá, quien se la pasa pensando y repensando cosas que luego nos ponen a pensar a nosotros. Contaba don Guillermo, que dos años atrás, la revista Science Advances publicó un informe de la investigación llevada a cabo por un distinguido grupo de científicos en torno a las transformaciones en curso en las formas de interacción entre la geosfera, la biosfera y la antroposfera, que ponen en riesgo las condiciones que han permitido el desarrollo de la especie humana en el curso de los últimos once mil años. Dicho en breve, los resultados indican que han sido transgredidos seis de los nueve límites de esas interacciones que proporcionan el ámbito de ese desarrollo, y todo sugiere en cambio que la Tierra “se encuentra ahora muy por encima del espacio operativo seguro para la humanidad.”
Ese conjunto de límites incluye los procesos de cambio climático; acidificación de los océanos; destrucción de la capa de ozono; integridad de la biosfera; alteración de los flujos biogeoquímicos de sustancias vitales para la vida en la Tierra como el nitrógeno y el fósforo; cambios en el uso de los suelos – en particular la deforestación para la producción agrícola -; cambios en el uso del agua fresca; la carga de aerosoles en la atmósfera – como el polvo de los desiertos y las partículas emitidas por actividades productivas -, y la introducción de “nuevas entidades” químicas y biológicas en la biosfera.
Todos ellos delimitan el impacto de procesos críticos “para mantener la estabilidad y la resiliencia del sistema Tierra en su conjunto”, muy alterados ya “por las actividades humanas.”
La amenaza mayor se cierne sobre la preservación de un estado “similar al Holoceno”, el periodo geológico que comenzó con el final de la última edad de hielo, caracterizado por condiciones planetarias relativamente estables y cálidas que favorecieron el desarrollo de la agricultura y las civilizaciones.
Hoy, las actividades humanas han llevado a la Tierra fuera de la ventana de variabilidad ambiental del Holoceno, dando lugar a una época nueva, designada como el Antropoceno, en la cual los componentes del sistema Tierra están en creciente desequilibrio.
Las perturbaciones antropogénicas del ambiente global se encuentran en una interacción constante que afecta al estado general del sistema terrestre. Por tanto, no pueden ser encaradas por separado: de allí que el informe vincule, a las interacciones entre la geosfera y la biosfera, las de ambas con la antroposfera. Así, facilita una comprensión científica de los impactos ambientales globales antropogénicos a la escala que del sistema terrestre en su conjunto.
En efecto, durante al menos 3 mil millones de años, las interacciones entre la geosfera (flujo de energía y materiales no vivos en la Tierra y la atmósfera) y la biosfera (todos los organismos vivos/ecosistemas) han controlado las condiciones ambientales globales. El estado del sistema Tierra cambió en respuesta a cambios generados por perturbaciones externas – como la entrada de energía solar e impactos de bólidos-, o procesos internos en la geosfera -como la tectónica de placas y el vulcanismo)- o de la biosfera, como la evolución de la fotosíntesis y surgimiento de plantas vasculares.
Sin embargo, a partir de la Revolución Industrial de fines del siglo XVIII el alcance global de las actividades humanas ha hecho de la antroposfera un componente funcional adicional del sistema Tierra, que incide en la actividad de la geosfera y la biosfera de un modo capaz de alterar el estado de esta tríada.
En este sentido, si bien aún no se dispone de una plena comprensión de las interacciones entre estos dominios, el enfoque de límites planetarios facilita analizar los procesos de cambio en el sistema Tierra en sus componentes “críticamente afectados por actividades antropogénicas y relevantes para el estado general de la Tierra.”
De momento, la evidencia indica que el nivel actual de transgresión de límites “ya ha llevado al sistema terrestre más allá de una zona segura”, sin que aún quepa identificar en qué momento “puede ocurrir una transición de un nivel de riesgo creciente a uno con riesgos muy altos y peligrosos”, con consecuencias para el desarrollo humano que pueden ir desde la deriva hacia la barbarie hasta la extinción de nuestra especie.
Al respecto, seis de los nueve límites ya han sido transgredidos, y uno de los tres restantes – la acidificación de los océanos – “se está acercando a su límite planetario”. A ello se agrega que en “el grado de transgresión ha aumentado desde 2015” – justamente el año en que el sistema internacional aprobó los llamados Acuerdos de París para avanzar hacia el control de los procesos que generan el cambio climático. De momento, dice el informe, todos los procesos de límites planetarios relacionados con la biosfera que proporcionan la resiliencia (capacidad de amortiguar las perturbaciones) del sistema Tierra están en o cerca de un nivel de alto riesgo de transgresión.
Esta situación demanda con gran urgencia “herramientas científicas y políticas más poderosas para analizar todo el sistema Tierra integrado con confiabilidad y regularidad y guiar los procesos políticos para evitar alterar el estado del sistema Tierra más allá de los niveles tolerables para las sociedades actuales.”
El conocimiento científico de los límites planetarios puede y debe estimular a la humanidad, dicen los autores, “a innovar hacia un futuro en el que la estabilidad del sistema terrestre se preserve y proteja fundamentalmente.”
¿Es una nueva llamada de atención a la humanidad sobre el peligro que corre la Tierra de abandonar su estado similar al Holoceno?