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Editorial del Programa ECOS del día 25 de Octubre de 2025
Exportación europea de pesticidas prohibidos hacia países pobres

En el sitio “elboletin.com” de España, la colega Elena esteban publicó un interesante resumen titulado “España exportó 17 mil toneladas de plaguicidas prohibidos en la Unión Europea en 2023”
España autorizó en 2023 la exportación de 17.000 toneladas de plaguicidas prohibidos en la Unión Europea, consolidándose como uno de los mayores exportadores de estos compuestos. El informe “Doble rasero, doble riesgo” denuncia que este comercio amenaza la salud pública y el medio ambiente en países con normativas más débiles.
Mientras la UE veta numerosos plaguicidas por su toxicidad para la salud y los ecosistemas, España continúa notificando su envío a terceros países. El estudio realizado por organizaciones ecologistas revela que la mayoría de estas sustancias están prohibidas en suelo europeo desde hace años, pero siguen comercializándose en el extranjero gracias a autorizaciones nacionales.
Según el informe, España ocupa el tercer lugar entre los países comunitarios que más plaguicidas prohibidos exportan, solo por detrás de Alemania y Bélgica. De las 17.000 toneladas notificadas en 2023, casi 13.000 correspondieron al 1,3-dicloropropeno (1,3-D), un fumigante de suelo prohibido en la UE desde 2007 por el riesgo de contaminar aguas subterráneas y dañar la fauna. Esto pone en evidencia lo que las organizaciones llaman un “doble rasero”.
El segundo plaguicida con mayor volumen fue la picoxistrobina, con alrededor de 900 toneladas para Brasil. Este fungicida fue prohibido en 2017 por su impacto en organismos acuáticos y la sospecha de que sus residuos pudieran dañar el ADN humano. También se registraron exportaciones de clorotalonil, prohibido en 2019 por riesgo cancerígeno, y del conocido clorpirifós, vetado en 2020 por sus efectos en el neurodesarrollo infantil.
Las organizaciones subrayan que estas sustancias no solo afectan a los países importadores, sino que regresan a Europa en forma de residuos en los alimentos importados. El 49% de las exportaciones tuvo como destino países de ingresos bajos o medios, entre ellos Marruecos, Brasil, Sudáfrica o Guatemala. Entre las compañías implicadas figuran Teleos Hispania, Agroquímicos del Levante, Tris Hispania y multinacionales como Bayer o Corteva.
Este patrón preocupa a los ecologistas porque en estos países las condiciones de trabajo agrícola y los controles medioambientales son más débiles, lo que aumenta los riesgos para trabajadores y comunidades rurales.
Organizaciones como Greenpeace y Ecologistas en Acción reclaman al Gobierno que impulse en Bruselas una prohibición a nivel comunitario y que, mientras tanto, deje de autorizar estas exportaciones desde España. “Es hipocresía que vetemos estos plaguicidas en nuestros campos pero permitamos que se vendan fuera, poniendo en riesgo a las personas y a la naturaleza”, denuncian.
La presión de las organizaciones apunta a que el Gobierno español deje de avalar este comercio y a que la Comisión Europea cumpla su compromiso de prohibir de forma generalizada la exportación de plaguicidas prohibidos en la UE. La continuidad de estas ventas no solo contradice la política ambiental europea, sino que también expone a millones de personas en países con menos recursos a productos que Europa ya considera demasiado peligrosos.

